Muchos pedazos llevo conmigo de cuerpos consumidos.
Asesino en libertad entre sombras silentes, soy vampiro errante por lúgubres sendas andante.
Condenado espíritu de frágil corazón y piel cambiante.
No
busco ataduras, del suelo me cansé, crucificado quedé sin compañía a la
par,
observando el tiempo pasar entre traiciones y aventuras,
maquilladas con tinta en pluma.
Ahora escribo una canción para dormir a
la Luna, guardando mi aflicción y tristeza bajo su cuna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.