Has tatuado toda mi alma.
Es como la respiración al despertar
cada mañana.
Soy un renacer de emociones que emana, vestida con armadura de paciencia, sin perder coherencia,
el corazón sana.
Y dije, si.
Viendo al mundo de frente,
contigo, firme y valiente.
Algo inexplicable crece entre los dos,
la sonrisa del amor se hace fuerte,
vence tiempo y distancia,
enseñanza de vida y muerte.
Y te dije, si.
Sin miedo a caminar esta senda,
para amarte y respetarte,
en alegría y dolor.
Se soporta el frío llanto, con nuestra magia hecha calor.
Tomé tu mano, y te dije :
Sí, mi amor.