Relato.
El Sapo
Me miró y asombrado no quería marcharse, pues vino a darme sus reverencias.
Pero, aunque acepte su saludo tuve que sacarlo de casa, pues no es bienvenido aquí.
Así, de buena manera lo dejé en libertad para que busque su rumbo.
En sus ojos vi la angustia, el temor
de
ser asesinado por depredadores, pues solo quiere vivir. Al igual que
muchos en este mundo, todas las criaturas merecen esa oportunidad.
Con ellas compartimos un viaje, del cual nadie saldrá con vida.
Por eso, si al indefenso ves mal por su aspecto, debes mirar también su derecho al existir.
En esta luz y oscuridad parecemos iguales, pero lo único que nos une
es el deseo de respirar hasta el último aliento en paz, sin ser perseguidos, mancillados, exterminados, juzgados o maltratados.
¿No sabes cuando un sapo puede salvarte ?
Ni donde, por un sapo puedes hundirte.
#EscritosEnAzul
#SolaPoeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.