cual fantasma sonriente.
Un último recuerdo de aquella tarde,
donde al fin se consumaba una llama, que aún insiste en arder entre memorias.
Las tintas invisibles más peligrosas, son aquellas que dibujan tus historias...
Busco apagarla con motivos de sobra para no dejarla existir.
Se niega a partir, como terquedad ilusoria, sigue allí, no quiere morir.
Entonces, le permito ser anima vagante del susurro hiriente que repite un saludo antes de dormir.
Sin explicación alguna se volvió irreversible y recurrente aunque
la mente, no quiere verla venir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.